sábado, 29 de junio de 2013

Napoleón Bonaparte (II): el emperador de Francia (1804-1814)


Napoleón en su trono imperial. Jean Auguste
Dominique Ingres, 1806.

Viene de: Napoleón Bonaparte (I): inicios


El 2 de diciembre de 1804, Napoleón se hacía coronar como emperador. Y aquí comienza una etapa fascinante de apogeo francés en lo político, militar e incluso ideológico. Este último punto ha dado lugar a debates: ¿Fue el Imperio un hijo de la Revolución? ¿el que la sepultó? ¿o ambas cosas? La concentración de poderes en la figura del emperador era contraria al espíritu del modelo constitucional y de libertades de la Revolución Francesa. Sin embargo, las monarquías absolutas de Europa temían la expansión del Imperio francés, sobre todo, por las ideas revolucionarias que podría propagar. Por tanto, en esta etapa hubo varias coaliciones que trataron de plantar cara a la expansión de dichos ideales, con un trasfondo de pugna entre Francia y Gran Bretaña por la supremacía en Europa:

-Tercera Coalición, de 1805: Inglaterra, Austria, Rusia, Suecia y Nápoles.
-Cuarta Coalición, de 1806: Inglaterra, Rusia y Prusia.
-Quinta Coalición, de 1809: Austria y Reino Unido.
-Sexta Coalición, de 1813: Gran Bretaña, Rusia, Prusia, Austria, Suecia.

Todas ellas, salvo la última, destruidas durante las guerras napoleónicas, en un periodo de expansión del Imperio. La Tercera Coalición fue desmantelada tras las victorias de las tropas napoleónicas sobre los austriacos en Ulm, y sobre el ejército austro-ruso en Austerlitz. No obstante, en esta fase tuvo lugar la derrota naval de la armada franco-española en Trafalgar.

En 1806, el emperador de Francia acabó con el Sacro Imperio Romano y creó la Confederación del Rin. Ese mismo año se crea una nueva coalición, la cuarta, contra la expansión francesa. Nuevas victorias de Napoleón, en este caso sobre prusianos (Jena, Auerstädt) y rusos (Eylau, Friedland) llevaron al Tratado de Tilsit, mediante el cual Rusia se convertía en aliada de Francia y se unía al bloqueo continental contra Gran Bretaña. Esa misma razón llevó a la invasión de Portugal, eterno aliado de los británicos, y a la ocupación del territorio español que supuso el inicio de una guerra de guerrillas que culminó en la Guerra de la Independencia.

La Quinta Coalición llevó a la derrota austriaca y a la firma de la Paz de Viena, por la que Napoleón contraía matrimonio con María Luisa de Austria. En ese momento el Imperio pasó a ser el Gran Imperio y Napoleón se aventuró a su mayor error: la invasión de Rusia. La política de tierra quemada de los rusos y la crudeza del invierno obligó a Napoleón a retirarse, regresando con 120.000 de sus 600.000 hombres. A su vez, los sucesos en España llevaron al llamado despertar de los pueblos, influenciado por la idea de un espíritu nacional que había surgido en España y que se extendió por otros estados europeos contra el invasor. Así se formó la última y decisiva coalición de 1813, cuyo punto de inflexión fue la derrota de Napoleón en la batalla de las naciones. El Imperio perdió todos los territorios conquistados y la guerra llegó a suelo francés. La Capitulación de París se firmó el 31 de marzo de 1814, y el Emperador, tras abdicar, partió rumbo al exilio, a la isla de Elba...


Continuará con Napoleón Bonaparte (III): los Cien Días.


FUENTES


ALIJA, A.M.: "Del Imperio Napoleónico al Congreso de Viena. "El Concierto Europeo" (1804-1820)" en PEREIRA, J.C. (Dir.): Historia de las relaciones internacionales contemporáneas. Barcelona. Ariel, 2009, págs. 65-71.

 BLACK, J.: Grandes líderes militares y sus campañas. Barcelona. Blume, 2008.

 ENCEL, F.: El arte de la guerra. Estrategas y batallas. Madrid. Alianza Editorial, 2005.

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