martes, 19 de agosto de 2014

Debates: La unidad de España y otros usos de la Historia




Sergio Delgado
Licenciado en Historia


En esta ocasión toca cambio de registro, ya que os voy a proponer llevar a cabo un pequeño experimento a través de una breve encuesta de tan sólo dos preguntas. Cuando estéis con un amigo o familiar tomando un café o charlando tranquilamente, podéis aprovechar para realizarle el reducido cuestionario que os expongo. Primero debéis preguntarle: ¿Para qué sirven las matemáticas? Y después de su extensa e intensa respuesta relacionando las matemáticas con multitud de ámbitos, incluso con el lenguaje de la propia naturaleza, llegará el momento de hacerle la segunda y última pregunta del interrogatorio: ¿Para qué sirve la Historia? Sospecho que os responderá algo parecido a: "No sé, supongo que para estudiar el pasado, ¿no?". Así, con este pequeño test, no sólo dejaremos patente la relativa y dispar importancia que ambas "ciencias" tienen para el común de los mortales, sino también lo poco que se conoce a la Historia en su papel como ciencia.  La respuesta que hemos obtenido sobre la utilidad de las matemáticas podrá estar más o menos acertada, pero estoy casi seguro que la gran mayoría se equivocará al responder a la segunda pregunta. Sí, la Historia se encarga, entre otras cosas, de estudiar el pasado, pero no es ese su objetivo, su verdadera utilidad social no es la de estudiar el pasado, sino, y espero no herir sensibilidades, la de respaldar y justificar ideologías. Efectivamente, salvo por los programas y tertulias deportivas, las pocas veces que alguien menciona a la Historia con mayúsculas es para respaldar su versión particular sobre un tema o cuestión política.

Supongo que a muchos os extrañará este ataque de escepticismo histórico, con algunos toques de cinismo e ironía. Pues que no os sorprenda, porque este arranque de rabia, eso sí contenida, está provocado por un enfado con uno mismo. Ya que considero que los culpables de esta situación, en gran medida, son los propios historiadores. ¿Conocéis algún caso de un astrónomo, médico o físico que, pese a ser una persona de fuertes convicciones religiosas, sea a su vez un gran profesional e incluso un prestigioso investigador? Yo unos cuantos, ¿pero conocéis algún historiador, por ejemplo, republicano o neoliberal, que haya presentado un ensayo donde, con metodología y análisis histórico, pese a su ideología, exponga las virtudes de una monarquía o un régimen socialista? Las estanterías están llenas de comunistas que analizan favorablemente la revolución rusa, de liberales exaltando las figuras de Reagan o Thatcher, e incluso existen historiadores que celebran simposios donde el título del mismo adelanta las conclusiones que de su celebración se pudieran obtener, como el esperpéntico caso sucedido a finales de 2013 en Cataluña.

Y así, después de haberos propuesto un experimento, ahora, y abusando de vuestra paciencia, os dirijo un reto: a ver quién es capaz de presentar un alegato de base histórica y no ideológica en defensa de la unidad de España o la independencia de Cataluña tras visualizar este video:



P.D.: ¡Se me olvidaba, un gran y afectuoso saludo a los economistas! Porque ya sabéis lo que se dice: mal de muchos, consuelo de tontos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario