miércoles, 23 de octubre de 2013

Las Cumbres Iberoamericanas y su futuro en las relaciones entre España y América Latina


Fotografía oficial de la XXIII Cumbre Iberoamericana, Panamá.
Fuente: Ministerio de Relaciones Exteriores de la ´República de Panamá.

¿Qué son las Cumbres Iberoamericanas?

Las Cumbres Iberoamericanas se establecieron como reuniones de carácter anual entre los Jefes de Estado y de Gobierno de los países que integran la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura. La primera se celebró en 1991, en Guadalajara (México). Actualmente, la organización está integrada por veintidós países. Sin embargo, estas reuniones se han revelado como poco exitosas en los últimos años, evidenciando las divergencias políticas existentes y el cambio en cuanto al rol de los estados de América Latina en el contexto internacional.

Los pasados días 18 y 19 de octubre se celebró la XXIII Cumbre Iberoamericana en Panamá, demostrando nuevamente el agotamiento de unos encuentros que, a partir de 2015, pasarán a tener carácter bienal. De hecho, aunque todos los países han contado con representación, se ha dado la ausencia de más de la mitad de los mandatarios americanos: Cristina Fernández (Argentina), Dilma Rousseff (Brasil), Rafael Correa (Ecuador), Nicolás Maduro (Venezuela), Ollanta Humala (Perú), Sebastián Piñera (Chile), Evo Morales (Bolivia), Raúl Castro (Cuba), Daniel Ortega (Nicaragua), Otto Pérez Molina (Guatemala) y José Múgica (Uruguay).

España aporta el 60% del presupuesto para la celebración de las Cumbres Iberoamericanas (frente al 10% de Portugal y el 30% de los países americanos), lo que revela la importancia que desde nuestro país se le otorga al mantenimiento de estos lazos con Hispanoamérica. Aunque las relaciones han partido de un principio de horizontalidad, las Cumbres Iberoamericanas no dejan de tener ciertos rasgos de sucedáneo de la Commonwealth británica, apostando por personificar las relaciones con América Latina en la figura del rey Juan Carlos I.

Aspectos económicos influyentes en las relaciones diplomáticas

Actualmente, se ha operado un cambio en la percepción propia de Hispanoamérica ante el mundo, en un momento de crisis económica y de proyecto para Europa y, concretamente, España. No deben descartarse los aspectos económicos. Por un lado, la idea de una España pujante, cabeza del mundo hispano, se ha desplomado junto al llamado milagro español. Mientras la economía patria arrastra más de dos años de recesión, las economías americanas (no sin problemas endémicos, caso de las desorbitadas tasas de inflación de Argentina y Venezuela) han soportado bien el envite de la crisis global, manteniendo datos positivos de crecimiento y encontrando un motor económico en su vertiente del Pacífico, mirando hacia los mercados asiáticos y estableciendo relaciones comerciales con el gigante chino. A todo ello debemos añadir los recortes en las cantidades destinadas a cooperación por el Gobierno de España desde 2008.

El fracaso del modelo neoliberal

Aunque líderes como el fallecido Hugo Chávez han utilizado la cuestión del pasado colonial como vía de confrontación, nunca ha pasado de ser una cuestión retórica que esconde toda una serie de desencuentros que tienen poco que ver con el pasado colonial y mucho con el reciente. Debemos retrotraernos a los últimos años del pasado siglo para comprender el auge de los populismos americanos. Tras la década perdida de los ochenta, en 1990 las jóvenes democracias americanas comenzaron a aplicar, bajo la tutela de Estados Unidos y el Fondo Monetario Internacional (FMI), una serie de recetas neoliberales. Bajo la tesis del Consenso de Washington, Estados Unidos sería el motor del crecimiento económico continental a cambio de la liberalización de las economías mediante la privatización de las empresas públicas y los recursos naturales. Comenzó así la llegada masiva de capitales y, entre ellos, los españoles, que convirtieron a España en el segundo inversor en América Latina por detrás de Estados Unidos a comienzos del siglo XXI.

Sin embargo, las crisis de México (1994), Brasil (1999) y Argentina (2001) llevaron a la desconfianza hacia el modelo neoliberal [1]. Así, a comienzos del siglo XXI hubo un cambio en la escena política de América Latina: comenzaron a ganar las elecciones tendencias socialdemócratas (caso de Ricardo Lagos en Chile, 2000); peronistas en Argentina (Néstor Kirchner, 2003) e incluso populistas (Hugo Chávez en Venezuela, 2000) [2]. Los movimientos sociales que fueron surgiendo por toda América tenían un patrón común: contrarios a la globalización (y a Estados Unidos como icono de la misma), apostando incluso por la autonomía local y una mejor distribución de la riqueza. Ello llevó al auge de líderes carismáticos y populistas que articularon un discurso contrario al neoliberalismo, para ellos la fuente de todos los males, que había supuesto un expolio para América Latina: Evo Morales (Bolivia, 2006), Rafael Correa (Ecuador, 2007) o Daniel Ortega (Nicaragua, 2007). Estos países, junto a Cuba, Venezuela y otros de menor entidad poblacional, forman al Alianza Bolivariana.

Relaciones en el siglo XXI: de Aznar a Zapatero

Debido a la privatización de los recursos estatales, surgió la percepción de un neocolonialismo que, con respecto a España, tuvo calado social. A ello se sumaron varios desencuentros importantes,  como el fallido golpe de Estado contra Hugo Chávez en 2002, perpetrado por los Estados Unidos con el apoyo, según Chávez, del entonces presidente del Gobierno de España José María Aznar. Aunque éste niega su participación, informaciones de Miguel Ángel Moratinos, más tarde ministro de Exteriores, parecían confirmar las acusaciones del presidente venezolano. En cualquier caso, Aznar sí se manifestó a favor de la  normalización democrática plena, alineándose con el discurso que tildaba a Chávez de dictador. Misma actitud adoptó la prensa española (véase el editorial de El País del 13 de abril de 2002, titulado "Golpe a un caudillo").

Las relaciones entre España y América Latina continuaron deteriorándose durante todo el segundo mandato de Aznar, sobre todo por su estrecha relación con la Administración Bush. El intento de Aznar para ganarse a los países de América Latina para la Guerra de Irak tuvo su gran fracaso en México, a pesar de que Vicente Fox pertenecía al centro-derechista Partido Acción Nacional [3]. A partir de 2004, el nuevo Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, su distanciamiento con respecto a los Estados Unidos y su política pacifista causaron muy buena impresión en América Latina, intensificándose los lazos diplomáticos y económicos. Sin embargo, a la altura de 2007, el bloque populista, fortalecido por los recientes triunfos electorales en Bolivia, Ecuador y Nicaragua, no dudó en plantear en la XVII Cumbre Iberoamericana de Santiago de Chile su alternativa económica frente al modelo liberal occidental. Celebrada entre los días 8 y 10 de noviembre, la cumbre tuvo relevancia mediática a nivel mundial por el desencuentro entre el monarca Juan Carlos I y el presidente de Venezuela Hugo Chávez, el cual califico al ex presidente Aznar como fascista, a lo que el rey de España respondió con aquel ¿Por qué no te callas? que flaco favor ha hecho a la diplomacia española: al otro lado del Atlántico fue interpretado como un gesto paternalista.

El caso es que aquella XVII Cumbre Iberoamericana reveló una realidad para la diplomacia española: la fluidez de las relaciones diplomáticas, al menos desde un punto de vista asociativo, se verá mermada por la incompatibilidad entre el modelo de los países americanos integrados en ALBA y la inserción española en el bloque occidental. En el siguiente vídeo recogemos momentos clave de aquella Cumbre Iberoamericana donde se puede comprobar que la magnitud de la misma no se limitó a una simple descalificación, como se ha intentado presentar en los medios de comunicación españoles, sino al planteamiento de un modelo económico  y político alternativo de nacionalizaciones que poco hubiera beneficiado a las empresas privadas españolas presentes en América Latina.



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Política exterior durante los Gobiernos de UCD: Hispanoamérica
[1] PÉREZ, Pedro: "Latinoamérica en el nuevo sistema internacional" en PEREIRA, Juan Carlos (Dir.): Historia de las relaciones internacionales contemporáneas. Barcelona. Ariel, 2009, pág.602.
[2] PÉREZ, Pedro: "Las relaciones de España con América Latina" en PEREIRA, Juan Carlos (Dir.): La política exterior de España. De 1800 hasta hoy. Barcelona, Ariel, 2010, pág. 427.
[3] Ibídem.

FUENTES


PÉREZ, Pedro: "Latinoamérica en el nuevo sistema internacional" en PEREIRA, Juan Carlos (Dir.): Historia de las relaciones internacionales contemporáneas. Barcelona. Ariel, 2009, págs. 585-606.

PÉREZ, Pedro: "Las relaciones de España con América Latina" en PEREIRA, Juan Carlos (Dir.): La política exterior de España. De 1800 hasta hoy. Barcelona, Ariel, 2010, págs. 417-440.

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