sábado, 2 de febrero de 2013

La acción de Peñaflor, mayo de 1809

Concluida la serie dedicada a la vida de Parker Carrol, aprovechamos la ocasión para dedicar un capítulo a la acción en la cual participó junto a un reducido grupo de soldados asturianos para tratar de detener al mariscal Ney en la primera invasión francesa del Principado de Asturias. Ese combate tuvo lugar en Peñaflor (concejo de Grado) el 18 de mayo de 1809 y aún hoy existen ciertos interrogantes y confusión en torno a este suceso.
 
 

El puente de Peñaflor
 

Planteamientos en torno a las fuentes
 
 
Al recurrir a las fuentes bibliográficas existentes sobre la acción o combate de Peñaflor -el término batalla no resulta aceptado por la historiografía dadas las características del combate- se perciben imprecisiones y ciertos errores que pueden deberse al relato oral. Así se observa en el relato de Ramón Álvarez Valdés; o en la obra Grado y su concejo, de Fernández de Miranda, publicada en 1907. En este sentido, el artículo de José Luis Calvo Pérez, publicado en la web de ARHCA, resulta preciso y constituye un enfoque actual que desmiente ciertas cuestiones, como la imposibilidad de la ubicación de la pieza de artillería española sobre la Peña del Viso. Sin embargo, en ese mismo artículo se manifiesta que parte de las tropas presentes en Grado en la mañana del 18 de mayo huyeron tras la escaramuza de El Fresno y, por tanto, no llegaron a combatir en Peñaflor. Entra así en contradicción con Fernández de Miranda, pero también con las publicaciones recientes de Alicia Laspra que, en base a la correspondencia de Carrol, ubica a toda la guarnición de Grado en la acción de Peñaflor.
 
El propio Carrol nos plantea varios interrogantes. En primer lugar, con motivo del bicentenario de la Guerra de la Independencia hemos visto, sobre todo en prensa, referencias a Carrol como "capitán", incluso en la placa conmemorativa del Ayuntamiento de Grado (ver William Parker Carrol). Sin embargo, según Laspra y O' Connell , Carrol recibió el grado de teniente coronel en agosto de 1808 ("In bello fortis": la vida del teniente general irlandés Sir William Parker Carrol (1776-1842, página 50). La cuestión de su graduación militar nos lleva a un segundo planteamiento: si en Peñaflor se encontraban Gregorio Jove y Juan Cañedo, ambos coroneles y por tanto superiores a Carrol, ¿por qué habría de corresponderle a Carrol la dirección del combate? Con esto no estamos negando su dirección de la acción, pero creemos que es una cuestión a la que sería oportuno responder.
 
Consideramos que estos aspectos son importantes para comprender la realidad del acontecimiento. Por nuestra parte, esperamos encontrar respuesta a estos aspectos en el próximo libro de Evaristo Martínez-Radío sobre la alarma asturiana durante la Guerra de la Independencia.
 
 
Aquel 18 de mayo...
 
Como habíamos visto, Carrol llegó a Grado en la madrugada del 18 de mayo de 1809, en compañía del coronel Gregorio Jove Valdés, natural de Grado -nacido en La Campona-. Allí recibieron información sobre el cruce, por parte de tropas francesas bajo el mando del mariscal Ney, del río Narcea. Carrol, al comprobar que el sistema de alarma no había funcionado, ordenó repique de campanas. En Grado se encontraba una veintena de soldados del Regimiento de la Princesa; una compañía de granaderos del Regimiento de Gijón -bajo el mando del teniente coronel José Argüelles-; unos ciento cincuenta soldados bisoños del Regimiento de Luarca (coronel Juan Cañedo); y un grupo de paisanos armados formado por entre cincuenta y cien vecinos liderados por el párroco de Grado. En total, se contaba con unos 500 o 600 hombres. Al mando de la guarnición se encontraba el coronel Trelles.
 
Los oficiales españoles y el comisionado británico procedieron a planear la defensa. Conscientes de su inferioridad numérica y material, la defensa se orientó a la detención del avance enemigo hasta la llegada de refuerzos desde Oviedo. Se contemplaron dos posibles puntos de resistencia en base a sus excepcionales condiciones defensivas: el alto del Fresno y el puente de Peñaflor. Tras sopesarlo, se decantaron por la segunda opción. Las peñas del Viso y del Aire forman un desfiladero por el cual transcurre el río Nalón, cruzado por el famoso puente románico. Por otra parte, la decisión de Peñaflor implicaba una mayor proximidad a Oviedo -a la espera de los refuerzos- y el bloqueo del camino real que a la misma conducía.
 
No obstante, Jove envió a grupo de soldados del Regimiento de Luarca a El Fresno a modo de avanzadilla para hostigar al enemigo y frenar su avance. Sobrepasados por la abrumadora ventaja francesa, no tardaron en regresar a Grado, llevando consigo el nerviosismo al resto de la guarnición y provocando, según las tesis más recientes, la desbandada de los granaderos de Gijón, la tropa del Regimiento de la Princesa y de parte de sus propios compañeros. Las perspectivas no eran halagüeñas para aquellos que decidieron resistir: tres compañías del Regimiento de Luarca con una pieza de artillería, y paisanos de Grado, mas los que se sumaron de Peñaflor, Cuero y los alrededores, muchos de ellos armados con chuzos.
 
La defensa que se organizó en Peñaflor no fue la más propicia. El tiempo no fue un privilegio con el que contasen los asturianos, lo cual imposibilitó tanto una planificación más exhaustiva como el despliegue de medios defensivos tan sencillos como parapetos para una mayor cobertura de la tropa. A toro pasado, podemos decir que la planificación no fue la mejor, dado que no se aprovechó correctamente la ventaja que podía haber supuesto la ocupación del alto de la Peña del Aire. De este modo, el grueso de la tropa asturiana se situó en la margen derecha del río -actual concejo de Candamo- a lo largo del camino que iba desde el puente hasta la población de Cuero. Otro grupo de asturianos se situó entre los castaños de las faldas de la Peña del Aire, cerca de La Campona. En nuestra opinión, este grupo de la margen izquierda del río incluiría a los paisanos de los alrededores, ya que muchos estaban equipados con armas de corto alcance o de cuerpo a cuerpo. Huelga señalar que realmente no podemos saber hasta qué punto hubo una desbandada completa en Grado, o si parte de la tropa del Regimiento de la Princesa o los granaderos de Gijón decidió permanecer a título individual para participar en la defensa.
 
Las fuentes apuntan a que la acción comenzó en torno a las diez de la mañana si bien, tal y como señala J.L. Calvo, algún testimonio adelanta a las ocho el contacto entre ambos bandos. El discurrir de la acción se puede apreciar en el siguiente cuadro:
 
 
Pulsar sobre la imagen para aumentar.
Fuente: Elaboración propia a partir de Grado y su concejo de Fernández
de Miranda y el artículo "Acciones de guerra en el puente de Peñaflor" de
José Luis Calvo Pérez en la web de ARHCA. Foto obtenida de Google Maps.
 

(1) Las tropas asturianas forman dos líneas defensivas: una sobre el camino entre el puente y Cuero; otra en la falda de la Peña del Aire en las proximidades de La Campona.
(2) A las diez de la mañana, el mariscal Ney llega a Peñaflor desde Grado.
(3) El disparo inoportuno de la pieza de artillería del Regimiento de Luarca, situada cerca del puente, desvela la posición asturiana a las tropas francesas.
(4) Las tropas de Ney se cubren con las casas de Peñaflor. El mariscal envía voltigeurs a la margen del río donde, cubiertos entre los nogales y castaños, abren fuego contra los asturianos de la margen derecha.
(5) Los asturianos que estaban ocultos entre los árboles cercanos a La Campona hostigan a las tropas invasoras, recibiendo un duro contraataque.
(6) Ney ordena la toma de la altura de la Peña del Aire, posición desde la cual los franceses eliminan la resistencia asturiana del otro lado del río, infligiendo numerosas bajas y provocando la desbandada general.
(7) Los franceses cruzan el puente y su caballería se lanza a la persecución de las derrotadas tropas asturianas.
 
 
Finalizados los combates, y habiendo hecho prisioneros a muchos de los defensores de Peñaflor, el mariscal Ney hizo que Grado pagase las consecuencias de la osadía asturiana, procediendo al saqueo, pillaje y desmanes propios de la guerra con una población indefensa.
 


FUENTES
 
 
CALVO, J.L.: "Acciones de guerra en el puente de Peñaflor (1809-1810)" en ARHCA
 
FERNÁNDEZ DE MIRANDA, A.: La Historia de una comarca asturiana, Grado y su concejo. Grado. Ayuntamiento de Grado, 1982.
 
LASPRA, A.: "William Parker Carrol en Asturias (1808-1809)" en Actas de las Jornadas de Estudios Locales Grado-Grau, Villa y Alfoz, Grado, 2009, pp. 43-80.
 
LASPRA, A. y O' CONNELL, B.: "In bello fortis": la vida del teniente general irlandés Sir William Parker Carrol (1776-1842). Oviedo. Fundación Gustavo Bueno, 2009.
 
RODRÍGUEZ, J.: La Guerra de la Independencia, los asturianos en el levantamiento contra Napoleón y en la revolución liberal. Oviedo. Editorial Prensa Asturiana, 2009.

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